Travesía de un día por el Parque Cultural del Río Martín (GR 262), donde la fuerza del agua ha esculpido tajos rocosos acompañados de arte rupestre y vegetación de ribera.
Ficha Técnica
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Distancia total: 19,2 km (ida y vuelta completa Peñarroyas - Obón)
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Desnivel acumulado: +450 m / -450 m
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Tiempo estimado: 5 h 30 min - 6 h (ritmo senderista contemplativo con paradas)
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Dificultad física: Media
Desarrollo del Itinerario
Tramo 1: Las Rocas Rojas y el Umbral del Cañón (Peñarroyas - Mirador del Portillo)
El sendero arranca en el pintoresco casco de Peñarroyas (pedanía de Montalbán, a 770 m), famoso por la construcción tradicional de sus casas integradas con la arenisca roja (rodeno). El trazado conecta de inmediato con el GR 262 ganando altura paulatinamente sobre la margen del río Martín. El camino ofrece vistas aéreas de las formaciones de piedra ferruginosa hasta alcanzar el Mirador del Portillo, una atalaya natural desde donde se observa el repentino estrechamiento que el agua ha labrado en la roqueda caliza.
Tramo 2: Los Estrechos y el Paso de Pasarelas (Mirador - Pasarelas del Martín)
La senda desciende en busca del lecho del río Martín. Tras pasar por una zona con icnitas (huellas fosilizadas de reptiles prehistóricos), el valle se cierra de forma espectacular. Aquí da comienzo el tramo más intrépido: los Estrechos del Martín. El recorrido progresa mediante pasarelas colgadas, zócalos de madera y grapas metálicas ancladas a las paredes verticales del cortado. El sonido encajonado de la corriente acompañará el paso sobre pocetas y cortados de gran belleza geológica.
Tramo 3: El Refugio de la Prehistoria (Pasarelas - Abrigo de la Pozola - Obón)
Superados los estrechos principales, la garganta da pequeños respiros que permiten la proliferación de un frondoso bosque de ribera rodeado de chopos, sauces y tamarices. A escasa distancia del camino se encuentra el abrigo de La Pozola, un enclave arqueológico que alberga pinturas rupestres de estilo levantino declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tras la visita cultural, el GR remonta ligeramente hasta llegar a las inmediaciones del caserío encumbrado de Obón (670–840 m), lugar idóneo para hacer una pausa de avituallamiento.
Tramo 4: Retorno a Peñarroyas
El regreso se realiza deshaciendo el trazado lineal (GR 262). La luz cambiante a lo largo de la jornada proyecta sombras distintas sobre los cortados de arenisca roja y caliza, ofreciendo una perspectiva renovada del cañón durante el trayecto de vuelta hasta Peñarroyas.






